«¿Cuánto me dura?» es la segunda pregunta que nos hacen cuando alguien pide ribbon para una codificadora. La primera es cuál le sirve —eso lo tratamos en cómo acertar con la medida— y la segunda es ésta, que además es la que decide el coste real del marcaje.
La cuenta es sencilla y conviene hacerla antes de comprar, no después.
La cuenta base
El ribbon avanza a lo largo, no a lo ancho. Lo que le queda de rollo se gasta en función de cuántos milímetros avanza en cada impresión, no del ancho de la cinta ni del tamaño del envase.
Así que:
Impresiones por rollo = largo del rollo en mm ÷ avance por impresión en mm
Un rollo de 1.100 mts son 1.100.000 mm. Si en cada envase imprime un bloque de fecha y lote de 30 mm de alto, más un margen de seguridad:
| Avance por impresión | Rollo de 600 mts | Rollo de 1.000 mts | Rollo de 1.100 mts |
|---|---|---|---|
| 20 mm | 30.000 | 50.000 | 55.000 |
| 25 mm | 24.000 | 40.000 | 44.000 |
| 30 mm | 20.000 | 33.333 | 36.666 |
| 40 mm | 15.000 | 25.000 | 27.500 |
| 50 mm | 12.000 | 20.000 | 22.000 |
A una velocidad de 60 envases por minuto, ese rollo de 1.100 mts con impresión de 30 mm le da unas 10 horas de línea. Con impresión de 50 mm, seis horas: un cambio de rollo por turno.
El modo de impresión lo cambia todo
Aquí está el matiz que hace que dos plantas con el mismo equipo gasten muy distinto.
En modo intermitente —la máquina para el film, imprime y sigue— el ribbon avanza aproximadamente lo que mide la impresión. Es el caso de la tabla de arriba.
En modo continuo, con el film en movimiento, el ribbon acompaña al envase durante todo el recorrido de impresión, así que el avance por impresión es mayor. Puede irse fácilmente al doble.
Y casi todas las codificadoras modernas llevan alguna función de ahorro de cinta —ribbon save— que retrocede la cinta entre impresiones para aprovechar los huecos en blanco. Bien configurada, estira el rollo de forma notable. Mal configurada, o desactivada porque nadie se acordó, multiplica el consumo.
Si sus números reales no se parecen a los de la tabla, ahí es donde hay que mirar antes de cambiar de proveedor de cinta.
Cuánto cuesta marcar un envase
Con la cuenta anterior el coste sale solo:
Coste por impresión = precio del rollo ÷ impresiones por rollo
Un rollo de 55x1100 que cueste del orden de 15 € y dé 36.666 impresiones sale a cuatro céntimos por cada cien envases. Es una cifra tan pequeña que se pierde en cualquier escandallo, y precisamente por eso conviene tenerla: le dice que no merece la pena ahorrar en la cinta si el ahorro trae una impresión que no se lee o una parada de línea.
Una parada de diez minutos para desatascar un rollo mal enrollado cuesta más que la diferencia de precio de toda la caja.
Cómo pedir sin pasarse ni quedarse corto
Tres cosas que le ahorran disgustos:
- Calcule para el turno, no para el año. Lo cómodo es que el rollo aguante un turno completo o dos exactos. Un rollo que se acaba a mitad de turno obliga a parar en el peor momento.
- Mire el largo máximo que admite el chasis antes de pedir el rollo más largo que ve en la web. Una Videojet DataFlex de chasis corto no admite 1.200 mts por mucho que le convenga.
- Guarde el ribbon en su caja hasta el momento de montarlo, en seco y sin sol directo. Una cinta que ha cogido humedad da huecos en la impresión y se culpa a la máquina.
Para hacer la cuenta con sus propios números —incluido el consumo de etiquetas si además etiqueta— tiene nuestra calculadora de consumo. Y si prefiere que se la hagamos nosotros, díganos el equipo, el tamaño de la impresión y los envases al día: le decimos qué medida pedir y cada cuánto. Escríbanos o llame al 93 725 24 77.