Todo envase que sale de una planta lleva encima al menos tres datos: la fecha, el lote y algún tipo de código. La pregunta es dónde ponerlos, y hay dos escuelas.
Una imprime directamente sobre el film del envase con una codificadora de transferencia térmica. La otra imprime una etiqueta y se la pega encima. Ninguna es mejor que la otra en abstracto: dependen del envase, de la velocidad de la línea y de lo que le pida el cliente final.
Codificar directamente sobre el film
Es lo que hace una codificadora de transferencia térmica —una Videojet DataFlex, una Markem-Imaje SmartDate— montada sobre la envasadora. El cabezal, de tipo near edge, imprime sobre el propio film antes de que el envase se cierre.
A favor:
- No añade material. No hay etiqueta que comprar, ni soporte que descartar, ni residuo de papel siliconado.
- No se despega. La impresión forma parte del envase; no hay esquina que levante en cámara ni en congelado.
- Va a la velocidad de la envasadora, sin un aplicador mecánico que sincronizar.
- Ocupa poco: el módulo se integra en la máquina que ya tiene.
En contra:
- Es monocolor y de área pequeña. Sirve para fecha, lote y un código; no para una etiqueta con logotipo, ingredientes y tabla nutricional.
- Si se equivoca, el envase se tira. No hay forma de corregir una impresión sobre film.
- Depende del film. Un complejo laminado o un film muy tratado puede necesitar una formulación concreta de cinta.
Consumible: ribbon near edge, casi siempre mixto —cera-resina—, en el ancho que pida el cabezal. En nuestro catálogo es la serie B8, con canuto incluido. Qué medida le toca lo tiene en cómo acertar con la medida.
Imprimir y aplicar una etiqueta
Es lo que hace una impresora de etiquetas de cabezal plano, sola sobre un puesto o integrada en un sistema de impresión y aplicación.
A favor:
- Cabe mucha más información: logotipo, descripción, ingredientes, código de barras grande, GS1-128, DataMatrix.
- Se puede revisar antes de pegar, y una etiqueta mal impresa se descarta sin perder el producto.
- Vale para cualquier envase, incluido el rígido: caja, bandeja, bidón, palé.
- El material se elige aparte: papel para interior, poliéster para intemperie o congelado, adhesivo removible o permanente.
En contra:
- Añade coste y residuo: la etiqueta, el soporte siliconado y su gestión.
- Se puede despegar si el adhesivo no es el adecuado para la superficie y la temperatura.
- El aplicador es una pieza más que se ajusta, se atasca y se mantiene.
Consumible: etiqueta más ribbon de cabezal plano —cera, mixto o resina según el material y a lo que se exponga la etiqueta.
La regla práctica
Después de bastantes años suministrando las dos cosas, lo resumimos así:
| Si... | Lo normal es |
|---|---|
| El envase es flexible y sale de una envasadora (bolsa, flow-pack, termosellado) | Codificar sobre el film |
| Sólo necesita fecha, lote y un código pequeño | Codificar sobre el film |
| El envase es rígido: caja, bandeja, bote, bidón | Etiqueta |
| Necesita logotipo, texto legal o código de barras grande | Etiqueta |
| El producto va a congelado, intemperie o contacto con aceites | Etiqueta de sintético con ribbon de resina |
| Su cliente le exige una etiqueta logística normalizada (GS1-128) | Etiqueta |
Y no son excluyentes: lo más habitual en una planta mediana es tener las dos. Codificadora en la envasadora para la fecha y el lote del envase primario, e impresora de etiquetas para la caja y el palé.
Lo que sí conviene no mezclar
Los ribbons. Un ribbon de cabezal plano no funciona en una codificadora near edge, y uno de near edge no funciona en una impresora de etiquetas. Es el error más caro y más frecuente que vemos: una caja entera que no se puede aprovechar en ninguna otra máquina de la planta.
Si tiene las dos tecnologías conviviendo, marque las cajas en el almacén y sepárelas físicamente. Y ante la duda, pregúntenos: con el modelo de equipo se lo confirmamos en el momento.